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POR UNA VALENCIA INTERCULTURAL

Y TÚ, ¿CÓMO VES NUESTRA TERRETA?

Soy Terraplanista:

He disfrutado durante el confinamiento viendo nuestro mundo en solo dos dimensiones, la mía y la de las pantallas que me han comunicado con el resto del mundo. He disfrutado del aislamiento porque prefiero un mundo cerrado en el que cada uno se quede donde esté.

Soy Terretaredonista:

Sé que nuestra terreta es redonda, que está abierta al mundo y tiene muchas dimensiones, tantas como personas la habitan. Soy consciente de que solo ayudándonos unos a otros conseguiremos que nuestra terreta siga siendo redonda, porque solo el bienestar de todos garantiza el de cada uno.
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NUESTRA GENTE
ES NUESTRO MUNDO
Y, JUNTOS
NUESTRO FUTURO ES REDONDO

SIN FRONTERAS

Fèlix Sesay, sanitario de 23 años, natural de Sierra Leona. Vivió una odisea cuando decidió embarcarse en una lancha neumática junto a otras 106 personas en busca de un futuro mejor que ha encontrado en nuestra terreta. Fèlix era enfermero en Sierra Leona. Al encontrarse desempleado y no tener la homologación de sus títulos, se siente impotente de no poder ayudar a nivel sanitario en esta crisis de la COVID-19. Pese a eso, colabora en el almacén de alimentos de Cruz Roja, habiendo estado en primera línea para cuidar de todos durante la pandemia. Ayudémoslo a seguir ayundando, a hacer de su futuro, un futuro redondo.

SIN MIEDO

Durante esta pandemia, España tuvo la tasa de personal sanitario infectado más alta del mundo. Unos 600 sanitarios extranjeros pidieron poder trabajar contra la Covid-19 en nuestro país. Además, surgió ‘Sanitarios Inmigrantes Solidarios’, que lanzó la iniciativa «Yo te acompaño» para acompañar a personas mayores que viven solas. También pusieron en marcha programas de formación para que el personal sanitario de origen extranjero conociese el sistema de salud publica de España, y poder ayudar si se regularizaba su situación. En un mundo redondo, no hay límites para quien quiere ayudar.

SIN BARRERAS

Vienen a colaborar y a que colaboremos. A ser uno más. Debido a la imprecisión en su propia consideración y a su importante desarrollo dentro de la economía sumergida, resulta complicado estimar en cifras la incidencia del trabajo de cuidados. Pese a esto, un análisis de la Encuesta de Población Activa permite observar que actualmente se contabilizan unas 565.000 personas contratadas en los hogares, para cuidarnos, y que el 63,1% de ellas son de origen extranjero. Han cruzado un mundo redondo para poder hacer un trabajo tan redondo: cuidar de los demás.

SIN DUDARLO

Durante estos días, han surgido debates sobre el derecho a la asistencia sanitaria gratuita reconocida a la población inmigrante en esta situación irregular. Debates sobre el derecho a vivir de personas. Mientras, trabajadores de sectores necesarios han puesto su salud en peligro por todos los demás. No es tiempo de egoísmo. Cada uno de nosotros estará bien, solo si todos lo estamos. Cuidemos todos de todos. Hagamos un mundo redondo.

¡MANIFESTO!

La pandemia de la Covid 19 nos ha enseñado que todos somos vulnerables. Que en muchos aspectos, todos somos iguales. Todos y todas podíamos enfermar y teníamos miedo, por nosotros y por los nuestros. También nos ha enseñado que somos diferentes. Que los sectores más vulnerables son los que más sufren las situaciones de emergen- cia: gente sin hogar, sin recursos, personas a las que les imposible aislarse y que por lo tanto tienen mayor exposición al virus, población migrante con la incertidumbre de saber si serían atendidos en los hospitales… Y todas estas situaciones de riesgo por parte de los más desfavorecidos han coexistido con situaciones crecientes de racismo en otros segmentos de la población. La pandemia también nos ha enseñado a darnos cuenta de cosas que antes pasaban desapercibidas. Vecinos que ayudan a otros sin esperar nada a cambio. Personas arriesgándose por otras, porque sabían que estaban peor. Una parte de la población haciendo el esfuerzo de aislarse para frenar la propagación del virus, y otra parte haciendo el esfuerzo de trabajar extra para que no faltasen los recursos básicos. Vecinos de València, de orígenes distintos, que han hecho todo lo que estaba en su mano para ayudar a los demás. Personas trabajando por personas. Personas ayudando a personas. Sin límites, y sin fronteras. Durante el confinamiento vimos que podíamos ser mejores personas. Que con la voluntad de todos y todas podíamos construir la sociedad que quisiéramos. No lo perdamos. Digamos “no” al terretaplanisme. Seamos terretaredonistes.

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© Terretaredonistes 2020. Ajuntament de València. Regidoria de Cooperació al Desenvolupament i Migració.